Análisis · Compra Pública de Innovación · Efecto económico
¿Genera negocio la compra pública de innovación? Un análisis contrafactual
Las administraciones sanitarias usan la contratación no solo para comprar, también para impulsar soluciones nuevas. La pregunta de fondo es si ganar una de esas licitaciones que impulsan la innovación deja huella en el negocio posterior de la empresa. Para responderla comparamos la evolución de las empresas que ganan licitaciones que impulsan la innovación con la de un grupo de control de empresas del sector que no las ganaron, con un enfoque de diferencias-en-diferencias.
Síntesis ejecutiva
Las empresas que ganan licitaciones que impulsan la innovación crecen más, y más rápido
El resultado es consistente: tras ganar una licitación que impulsa la innovación, las empresas aumentan su volumen de negocio sanitario ordinario de forma sensiblemente mayor que un grupo de control comparable. No prueba una relación causal estricta, pero el patrón es robusto y apunta a un efecto incremental relevante.
Contexto de los datos
Qué se ha analizado y qué cuenta como impulso a la innovación
El punto de partida es la contratación de las administraciones sanitarias recogida en los datos abiertos de la PLACE entre 2019 y 2025: en conjunto, 106.210 licitaciones adjudicadas por un importe del orden de 56.683 millones de euros. Sobre ese universo identificamos las licitaciones que impulsan la innovación, que son el objeto de este análisis.
Conviene precisar a qué llamamos licitaciones que impulsan la innovación, porque no son únicamente las que llevan ese nombre. Hay dos tipos. El primero son las licitaciones explícitamente de compra pública de innovación (CPI), con sus variantes de compra precomercial (CPP) y de compra pública de tecnología innovadora (CPTI), junto a los contratos de servicios de I+D y las asociaciones para la innovación: en ellas la propia administración declara que busca desarrollar o incorporar una solución nueva. El segundo son licitaciones que no se denominan así, pero que también impulsan la innovación porque el ámbito al que se refieren está próximo a la frontera tecnológica: inteligencia artificial, robótica, salud digital y telemedicina, medicina personalizada y de precisión, terapias avanzadas, genómica o secuenciación, entre otros. Sin etiquetarse como compra de innovación, su objeto exige o incorpora tecnología de vanguardia.
Para identificarlas combinamos señales sobre el objeto del contrato, el código de producto (CPV) y el procedimiento: referencias a I+D e investigación y desarrollo, a compra pública de innovación o precomercial, a asociaciones para la innovación, menciones explícitas de innovación y vocabulario de tecnologías de frontera. Con ello manejamos dos lecturas. En la más estricta (solo el núcleo: I+D, CPI, CPP, CPTI, asociaciones y menciones de innovación) son 1.034 licitaciones, el 0,97 % del total en número y el 0,84 % del importe (477,7 millones de euros). En una lectura más amplia, que añade las licitaciones cuyo ámbito roza la frontera tecnológica, son 1.880 licitaciones, el 1,77 % en número y el 1,83 % del importe (1.034,6 millones de euros).
Son proporciones pequeñas dentro del conjunto, pero detrás hay varios cientos de empresas. El análisis que sigue se centra en qué le ocurre al negocio de esas empresas después de ganar este tipo de licitaciones, no en quiénes son.
La pregunta y el método
Cómo se estima el efecto: un contrafactual
El reto de medir el efecto de una licitación es que no observamos qué habría pasado con la empresa si no la hubiera ganado. La técnica de diferencias-en-diferencias construye ese escenario alternativo con un grupo de comparación.
- Grupo tratado. Empresas que ganaron al menos una licitación que impulsa la innovación (en su lectura amplia). Para cada una se fija como momento de referencia (t0) el año de su primera adjudicación de este tipo.
- Grupo de control. Empresas que contrataron en el mismo sector pero que nunca ganaron una licitación de impulso de la innovación. A cada una se le asigna un t0 simulado, con la misma distribución temporal que el grupo tratado, para que la comparación sea equivalente.
- Variable observada. El volumen de negocio sanitario ordinario de cada empresa (su importe adjudicado excluyendo las propias licitaciones que impulsan la innovación), año a año. Así el efecto no recoge el importe de esa licitación en sí, sino el negocio que viene después.
- Estimación. Se compara el cambio de negocio (después frente a antes de t0) del grupo tratado con el del grupo de control. La diferencia entre ambos cambios es el efecto incremental atribuible.
El periodo analizado (2019-2025) permite observar una ventana de dos años antes y dos después de la adjudicación para las empresas con t0 entre 2021 y 2023.
El contrafactual
Trayectorias: el grupo tratado frente al de control
El gráfico siguiente resume el corazón del análisis. Cada línea es la evolución del negocio medio por empresa, tomando como base 100 el nivel previo a la adjudicación (t0). Antes de t0, las empresas que ganan licitaciones que impulsan la innovación y las del grupo de control evolucionan de forma parecida, lo que da validez a la comparación; después, las trayectorias se separan.
Figura 1 · Evolución del negocio: grupo tratado vs. control
Negocio sanitario ordinario por empresa, índice base 100 antes de la adjudicación (t0)
¿A cuántas alcanza?
No es cosa de unas pocas: el efecto es generalizado
Más allá de la media, lo relevante es cuántas empresas se benefician. Entre las que ganan licitaciones que impulsan la innovación, una clara mayoría mantiene o aumenta su negocio en los dos años siguientes, y una proporción notable lo más que duplica; en el grupo de control esas proporciones son mucho menores.
Figura 2 · Empresas que mantienen o hacen crecer su negocio
Porcentaje de empresas, según hayan ganado o no licitaciones que impulsan la innovación
La magnitud
El efecto incremental, en euros
Traducido a volumen, el negocio sanitario ordinario de una empresa tratada crece, de media, mucho más que el de una empresa de control tras t0. La diferencia entre ambos crecimientos (el efecto de diferencias-en-diferencias) ronda los +5,2 M€ por empresa y año, equivalente a un +110 % sobre su negocio previo. Agregado al conjunto de empresas tratadas analizadas, el efecto incremental se sitúa en el entorno de los 982 M€.
Figura 3 · Negocio medio por empresa, antes y después de t0
Negocio sanitario ordinario por empresa y año, en millones de euros
Por tecnología
El arrastre depende del tipo de innovación
No todas las innovaciones tienen el mismo recorrido comercial. Medido como el crecimiento mediano del negocio posterior, el efecto es mayor cuando la innovación se asocia a soluciones próximas al mercado (medicina personalizada y de precisión, salud digital y telemedicina, o terapias avanzadas) y más contenido cuando se trata de servicios de investigación o de diagnóstico genómico, más alejados de un producto que se escale en el mismo ámbito.
Figura 4 · Crecimiento del negocio según la tecnología de la innovación
Ratio mediano de negocio después/antes de la adjudicación (empresas tratadas)
Por rama de actividad
Dónde se nota más, por sector de actividad
Agrupando a las empresas tratadas por su rama de actividad principal (según el tipo de objeto que contratan), el efecto se aprecia con claridad en el suministro de equipos y material médico y en los servicios sanitarios y de apoyo, mientras que en las ramas más intensivas en ingeniería o laboratorio el crecimiento posterior es más moderado.
Figura 5 · Crecimiento del negocio por rama de actividad
Ratio mediano de negocio después/antes de la adjudicación (empresas tratadas, ramas con tamaño suficiente)
Interpretación y límites
Qué dice y qué no dice este análisis
La señal es nítida y apunta en una dirección: las licitaciones que impulsan la innovación no solo financian el desarrollo de soluciones, también parecen abrir o consolidar mercado para las empresas que las desarrollan. A modo de ilustración, una empresa que ganó una licitación de desarrollo en el ámbito de la medicina de precisión llegó a multiplicar por cerca de cinco su negocio sanitario ordinario en los dos años posteriores; no es un caso aislado, sino el extremo de un patrón que se repite.
Conviene, sin embargo, leerlo con prudencia. Primero, se trata de una asociación, no de una causalidad demostrada: las empresas que ganan estas licitaciones tienden a ser más dinámicas de partida, y parte de su crecimiento podría explicarse por esa selección. El paralelismo de las trayectorias antes de la adjudicación mitiga esta preocupación, pero no la elimina. Segundo, el negocio que se observa es solo el de la contratación sanitaria pública, no la facturación total de la empresa. Tercero, la ventana temporal disponible es corta. Y cuarto, la identificación de las licitaciones que impulsan la innovación es una aproximación basada en el objeto, el código de producto y el procedimiento.
Anexo
Nota metodológica
Datos. Datos abiertos de la PLACE sobre la contratación de las administraciones sanitarias (2019-2025). Unidad: lote adjudicado; importe de adjudicación sin impuestos. Se consolida cada lote en un único registro y se acota a los adjudicados o formalizados, vigentes, con importe positivo. Se descartan repeticiones del importe propias de los acuerdos marco y se excluye el aseguramiento de las mutualidades de funcionarios y de las mutuas de accidentes de trabajo, ajeno a la contratación sanitaria de interés.
Identificación de las licitaciones que impulsan la innovación. Se etiquetan combinando señales sobre el objeto del contrato, el código de producto (CPV) y el procedimiento: I+D, compra pública de innovación (CPI) y sus variantes precomercial (CPP) y de tecnología innovadora (CPTI), asociaciones para la innovación, menciones explícitas de innovación y vocabulario de tecnologías de frontera. La lectura amplia añade las licitaciones cuyo ámbito roza la frontera tecnológica (inteligencia artificial, robótica, salud digital, medicina personalizada, terapias avanzadas, genómica) aunque no se denominen formalmente compra de innovación.
Diseño contrafactual. Grupo tratado: empresas que ganan licitaciones que impulsan la innovación, con t0 en el año de su primera adjudicación de este tipo (restringido a 2021-2023 para disponer de ventana antes y después). Grupo de control: empresas del sector que no ganaron ninguna de estas licitaciones, con t0 simulado de igual distribución. Variable: negocio sanitario ordinario por empresa y año (excluido el importe de las propias licitaciones que impulsan la innovación). Estimador de diferencias-en-diferencias sobre el cambio antes-después; trayectorias indexadas a la base previa; y, como medida robusta al tamaño, el ratio de negocio después/antes y el porcentaje de empresas que mantienen o crecen, estratificado por tamaño y por rama.
Límites. Asociación, no causalidad; cobertura limitada al gasto en contratación sanitaria pública; ventana temporal corta; identificación de las licitaciones que impulsan la innovación aproximada. Las cifras deben leerse como órdenes de magnitud bien fundados.
Fuentes
- Datos abiertos de la Plataforma de Contratación del Sector Público (PLACE), contrataciondelestado.es.
- Compra Pública de Innovación en sanidad (Ministerio de Sanidad).